Eran las 20:40 cuando a toda prisa me preparaba para cerrar el chiringuito despues de una tarde de trabajo algo ajetreada. Cogía el movil y en él habia 4 llamadas perdidas de Polmq, le llamaba y se confirmaban mis sospechas, hoy toca!
Salia a lo Alonso hacia mi casa para cambiarme, rellenar el camelback y subir rapidamente hasta Fitoria. 21:25; Allí me esperaban Pol y Nayo.
Instalabamos los soportes para la iluminación al manillar y nos preparamos para salir en dirección a las Portillas. Antes un jarto con pinta de aficionado al chocolate del moro, que habia llegado con sus colegas nos pregunta: -"¿de quien es esa bici gris? ¿Me la prestas? No me voy a caer..." Evidentemente se llevo un "No", un tanto seco, como respuesta. A ver si me va chinar una cubierta!!!
Vamos subiendo la pista que enfoca hacia las portillas y me paro a acortar el recorrido a la Talas, pasamos a llevar 80 mm de recorrido, la cosa cambia radicalmente. La postura mucho mas parecida a la de mi antgua hardrock, mas "echada pa lante". Llegamos a la rampa más dura en la que pol se pone duro, parece que va conseguir subirla enterita de nuevo sin echar pie... pero a falta de excasos metros el pie hizo tierra. Deja su registro en 3 subidas limpias consecutivas. Mientras la noche va callendo y vemos como oviedo se pone el traje de luces que dibujan sus calles y avenidas. El cielo se tiñe de ese naranja oscuro que dejan las mágicas noches de verano. Paramos a rocoger ese momento con nuestras camaras y encendemos ya el equipo de iluminación.
Salimos a la carretera para coronar el naranco y la niebla ya empieza a tomar sus cumbres. El foco del casco dibuja ante nosotros una extraña cortina de niebla, y las luces del manillar nos dejan ver unos metros mas allá. Despues de cruzarnos con la sorprendida mirada de los que subian en coche a practicar el deporte "del amour" nos disponemos a bajar la ladera del Sagrado corazón para subir a las antenas. La subida parece mas facil que en otras ocasiones. Nos adentramos en el camino que atraviesa una finca y la oscuridad de la noche ya es total. Apagamos las luces y comprobamos que sin ellas no hay nada que hacer.
Fotos de rigor y continuamos para bajar por el senderuco o "singueltrák" a La Contriz. Parte primero Pol, Nayo y luego yo. Bajo a buen ritmo detras de Nayo con la kona rigida, vaya arte tirarse de noche con una rigida por este sendero, los escalones llegan sin apenas darme cuenta, paso alguno sin poner pie, cosa que de día no habia hecho. Lo dificil se volvió facil, y lo facil... En una zona en la que el camino se ensanchaba me meto por el medio y la yerba y rodada me echan al otro lado de la bici, no hubo ke lamentar mas que algun pekeño golpe. Mas tarde la rueda delantera se me quedaria anclada en una cotoya haciendome probar un poco de manillar. El ultimo tramo de la bajada a la carretera de la contriz, donde se empina algo más, la hize con la rueda trasera dandome algun bote, ahí peligró mi integridád, y la de algún espectador jabalí o sabe dios qué, que metia ruido mientras se alejaba de nosotros.
Ya en la contriz polmq propone subir la trialera que comunica con el tramo donde se celebra el descenso, y bajar hasta Lillo por este. Ya metidos en esta locura de ruta que más daba. Aceptamos y seguimos. Subimos la trialera por alguna rampa que era mejor no ver. Iluso de mi me pongo a rueda de Pol y a mitad de la rampa tengo ke bajar las revoluciones. Nayo que venia detrás va a un ritmo mas lógico para las condiciones y me pongo a tirar con él.
Otra dura rampa y ya estamos en la zona llana de la que partirá a nuestra derecha el tramo del descenso. Por si las moscas aviso que nunca habia bajado por ahi y dejo que Pol y Nayo se pongan delante y tiren abriendo camino. El camino es rapido y deja que te confies,los frenos harian su trabajo y corregirían algun recto que me marcaba. Impresionante la imagen del camino ilumindao con la luz de estos 3 locos en fila de 1. Nos detenemos brevemente por la caida de un foco del manillar de Pol en la zona más dificil.
Bajamos con tacto y aun así en una zona con surcos me hago otro recto, iba encajado en una rodada excarvada en la tierra y en un despiste me voy fuera del camino pegando un buen golpe y cayendo el guardabarros. Lo recojo, me lo pongo en la mochila y seguimos dando calor a los discos. En el ultimo tramo observo que al frenar la rueda se movia como si fuese suelta. Digno de Raikkonen, los 200 mts de bajada a Lillo se hicieron largos por miedo a que la averia fuese gorda.
Paramos bajo el templo comprobando el eje, pol no ve nada raro, no está roto... la horquilla bien... solamente se habia aflojado. En ese momento sentimos romper la camara de la rueda trasera de Nayo. El calor de las frenadas en esta rapida bajada se transmitia por medio de la valvula a la camara y la quemaba. No pudo haber mejor momento, mientras pol y yo comprobabamos mi rueda y eje cambia Nayo su camara.
Bajamos por el caminuco a la fuente bajo Santamaria del naranco y vamos enfocando cada unos el camino a su casa.
El cansancio nos recuerda hoy lo especial de esta ruta, intensa, unos 22 klms nocturnos, por unas zonas conocidas de día, pero al 100 % transformadas con la noche y su "adrenalínica" sensación de ir descubriendo los tramos en raciones muy cortas de campo de visión.
Conocia en mi caso la existencia de algun grupo que salía de noche, en gijon, pero por pistas tipo a deva en las que puedes circular en paralelo, o de un nivel técnico no tan exigente, pero que permitirá ir más rapido. Nada que ver con esto. Lo nuestro ya no es afición, es enfermedad!